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PERFIL
“La garantía de futuro pasa por la innovación pensando en el cliente”
Julio Linares. Consejero Delegado de Telefónica
MARIANO GUINDAL

Julio Linares, consejero delegado de Telefónica, es un referente del sector de telecomunicaciones, tanto en España, como a nivel internacional. Su visión y capacidad de liderazgo le han hecho merecedor de un buen número de distinciones, entre las que destaca el IEC Fellow Award, concedido por el Consorcio Internacional de Ingenieros en 2008, por sus aportaciones al desarrollo del sector de las telecomunicaciones. Quienes le conocen bien señalan entre sus cualidades profesionales, la capacidad de trabajo y de estudio, que le permiten estar al día de los últimos avances tecnológicos y su facilidad de adaptación al cambio. En 1970 se incorporó a Telefónica, en tareas de Investigación y Desarrollo, área de la que fue director general, y en los últimos años ha consolidado una brillante carrera profesional hasta ser hoy el responsable de las operaciones de Telefónica en 25 países. Es el consejero delegado de una compañía que cree en el talento de sus profesionales, que se encuentra hoy en día en el podio del sector de telecomunicaciones internacional y que aspira a ser un líder en el nuevo entorno digital.



Recientemente, Telefónica ha sido reconocida por la revista Fortune como la Compañía de Telecomunicaciones más admirada del mundo, por encima de los gigantes norteamericanos, y la mejor en cuanto a competitividad global. ¿Cuál es la clave del éxito en los negocios?
Efectivamente, Telefónica es contemplada como la compañía de telecomunicaciones con mayor competitividad global de toda la industria. Esto ha sido posible por nuestra visión de transformar en realidad las posibilidades que nos ofrece el mundo digital, por el trabajo de más de 285.000 profesionales, por nuestra solidez financiera y por el aprovechamiento de nuestra escala, a través de sinergias operativas. La clave en los negocios, desde mi punto de vista, está en la anticipación y en la transformación para captar las oportunidades y gestionar los retos.

¿Cómo se traduce ese liderazgo y esa competitividad en los clientes? ¿Qué beneficio obtienen de ello los consumidores?
Para nuestros clientes, y tenemos cerca de 300 millones en el mundo, esta competitividad implica una capacidad cada vez mayor para proporcionarles la mejor experiencia en cada una de las interacciones con Telefónica; productos más innovadores, excelente calidad de servicio y la mejor atención comercial. Durante el año 2010, hemos superado por primera vez a nuestros competidores en satisfacción de cliente de forma global y seguimos poniendo todo nuestro esfuerzo para que las mejoras en este ámbito sean continuas y percibidas por nuestros clientes.

El sector de las telecomunicaciones está sufriendo una verdadera revolución por los cambios en los hábitos de los consumidores y su creciente demanda de servicios de Internet en movilidad, especialmente desde smartphones y tablets. ¿Cuáles son las claves para aprovechar este crecimiento?
Hace algo más de un año, Telefónica lanzó un programa estratégico a tres años denominado bravo¡ con el ánimo de avanzar hacia una compañía digital, que suministre servicios digitales en un mundo digital. Es cierto que los nuevos dispositivos han generado una explosión de la demanda. Le pondré solo unos ejemplos: cada día 650.000 personas se incorporan a las redes sociales, los usuarios bajan 24 horas de vídeo por minuto, el vídeo copa el 50% del tráfico móvil en estos momentos y cada segundo se actualizan 50 millones de blogs. Estamos ante una nueva ola de crecimiento en la que tanto las personas como las máquinas formarán un mundo totalmente conectado, proporcionando a las empresas del sector un verdadero abanico de oportunidades. El futuro se llama crecimiento y desde Telefónica estamos poniendo las bases para maximizar ese crecimiento en la nueva era digital.

Entiendo que uno de los principales retos en los próximos años para los operadores será la sustitución de los ingresos tradicionales de voz por servicios por encima de la conectividad. Desde su posición, ¿cómo ve el futuro de la industria de telecomunicaciones?
La gran revolución de nuestra industria consiste en evolucionar desde la voz a los datos, de tal forma que la mayor parte de las conexiones serán de banda ancha y permitirán acceder y transportar todo tipo de servicios, desde la voz al vídeo sobre IP. En esta transformación, la conectividad tenderá a ofrecer cada vez más ancho de banda para soportar cada vez más variedad de servicios y aplicaciones.

Y, en concreto, ¿cómo afronta Telefónica este desafío?
Es cierto que nuestro modelo de negocio ha cambiado en los últimos años y seguirá cambiando en los próximos. En 2010, el 75% de nuestros ingresos provenía de los accesos tradicionales y la voz. En 2013, estimamos que estos servicios supongan solo el 64% del total. Los servicios por encima de la conectividad pasarán de representar el 5% en 2010 al 9% en 2013. Nuestro objetivo es monetizar el crecimiento de la banda ancha y convertirnos en una compañía totalmente digital. Para ello, hemos creado siete verticales, que serán la máquina del crecimiento en el futuro y lo hemos hecho identificando áreas para el desarrollo de productos y servicios globales más allá de la conectividad. También hemos constituido unidades globales para mejorar nuestra eficiencia en las áreas de compras, roaming y sistemas de información.

Háblenos de estas áreas verticales. ¿En qué consisten?
Son unidades globales para todo el grupo que desarrollan nuevos productos y servicios en los campos del vídeo, las aplicaciones, los servicios financieros, la telemedicina, la seguridad, el cloud o los servicios máquina a máquina. Hemos avanzado en la tecnología NFC de pago por móvil, estamos invirtiendo claramente en telemedicina, seguridad y cloud, donde acabamos de realizar la compra de la compañía Acens. Hay una constante común en estos servicios y es la innovación.

Ya que alude a la innovación. Telefónica ha sido tradicionalmente una de las empresas que más ha apostado por la innovación. España necesita mucha inversión en I+D para cambiar su modelo productivo y para promover la creación de empresas tecnológicas. ¿Cuáles serían las recomendaciones de Telefónica en este sentido?
La innovación es clave. Para Telefónica siempre lo ha sido. Y ahora estamos reforzando nuestros programas de I+D y lo estamos haciendo pensando en el cliente, en sus nuevas necesidades y modo de vida. En nuestro sector, pero creo que quizá en todos los sectores, tenemos que abrir la puerta a la colaboración entre el sector público y el privado y también a la colaboración entre empresas. Tenemos que ser capaces de crear un nuevo ecosistema de colaboración para construir nuevas plataformas y para ofrecer soluciones avanzadas de comunicación a millones de clientes. Desde Telefónica pensamos, además, que podemos seguir siendo un motor de la innovación en este país y en todos los que operamos y, por ello, hemos lanzado proyectos específicos para facilitar la creación de nuevas empresas tecnológicas innovadoras. Nuestro proyecto Wayra, que ha comenzado a desarrollarse en España, pretende captar talento y ayudarle con medios técnicos y financieros para crear incubadoras de las que saldrán nuevas empresas innovadoras de aplicaciones y servicios tecnológicos. Así podemos contribuir a implantar una cultura de innovación entre los jóvenes y reforzar las potencialidades de este país en dicho terreno.

Telefónica ha sido siempre un motor de la inversión en este país. ¿Cómo ha afectado la crisis del consumo en sus decisiones de inversión?
Creo, sinceramente, que somos un motor de la inversión en todos los países en los que operamos. En 2010 invertimos 21.000 millones de euros en el mundo en infraestructuras, espectro y adquisiciones. Esta cifra representa 2,5 veces la inversión de 2009. En España, la inversión en infraestructuras creció el 8% a pesar de la caída del consumo. Más del 50% de la inversión en telecomunicaciones en España proviene de Telefónica. Como verá, tenemos un fuerte compromiso inversor, que es la clave para anticiparnos y dar respuesta a las necesidades de nuestros clientes en el nuevo mundo digital.

Una de las tareas más difíciles para un gestor es aquella que tiene que ver con el modelo organizativo, con la adaptación de los recursos humanos y técnicos al entorno cambiante. ¿Cuál es la clave de Telefónica para resolver esta cuestión?
Nuestra industria siempre ha estado sometida a fuertes cambios tecnológicos, que se han traducido en mejoras importantes de productividad. Se pasó de sistemas de conmutación rotatorios a crossbar y a digitales. Evolucionamos de transmisión analógica a digital. Fuimos capaces de centralizar el mantenimiento para dar más calidad, evitando tener miles de centros con atención local dispersa. Ahora vivimos una nueva etapa de cambios de importante impacto: evolucionamos hacia un mundo totalmente IP. No adaptarse a estos cambios y no aprovecharse de ellos sencillamente es quedarse fuera del mercado por falta de competitividad. En consecuencia, una compañía responsable tiene que anticiparse a estos cambios y transformarse para garantizar su liderazgo en el mercado. Esto requiere una adaptación permanente de la organización y del modelo operativo.

Hace algo más de cinco años, Telefónica adquirió la compañía británica O2 y consolidó una importante presencia en Europa. ¿Es posible una mayor consolidación de la industria especialmente teniendo en cuenta la pujanza de operadoras provenientes de países emergentes?
Telefónica es líder en Latinoamérica y cuenta con una importante presencia en Europa. Ya menos del 30% de los ingresos se obtienen de las operaciones en España. En esta posición nos encontramos cómodos y, gracias a nuestra escala y diversificación, podemos afrontar el futuro con optimismo. Si habrá o no un proceso de consolidación en Europa es algo que se viene debatiendo hace muchos años. En Estados Unidos existen cuatro grandes operadoras, y se van a quedar en tres; cuatro existen en Japón y tres en China. Europa tiene cerca de 200 operadores de telecomunicaciones, aunque es cierto que solo una decena de grandes compañías en el sector. Todo indica que, tarde o temprano, se producirá esa consolidación, pero Telefónica ya tiene la escala necesaria y gracias a nuestras alianzas con Telecom Italia y China Unicom alcanzamos ya una base de clientes del 10% de la población mundial. Estamos tranquilos. Nuestro foco es el crecimiento orgánico y dar respuesta a esa importante base de clientes que tenemos a través de cerca de 300 millones de accesos.

Usted es consejero de Telecom Italia y miembro de su Comité Ejecutivo. ¿Cómo son las relaciones con esta compañía y qué beneficios han obtenido de dicha inversión?
Tenemos unas excelentes relaciones con Telecom Italia y una fructífera cooperación en intercambio de las mejores prácticas, benckmarking y captura de sinergias en amplios niveles de nuestras organizaciones, que se enriquecen mutuamente, y se traducen en mejoras de eficiencia para los accionistas de ambas compañías. Hemos captado conjuntamente 1.300 millones de euros en tres años y esperamos capturar 500 millones anuales en los próximos años.

Y en China, ¿han pensado ampliar su presencia en este mercado con tanto potencial?
En China tenemos cerca del 10% de una de las más importantes compañías integradas de telecomunicaciones, que da servicios de fijo y de móvil. Estamos muy satisfechos de nuestras relaciones con China Unicom, cuyo presidente acaba de incorporarse a nuestro Consejo de Administración. En estos momentos, tenemos la posición que deseamos. Nuestra cooperación industrial y estratégica con esta compañía es muy positiva e importante para el futuro.

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